A partir de los 50 es bastante habitual notar que el ritmo ya no es exactamente el mismo. Hay días en los que cuesta más arrancar, el cansancio se acumula antes o la recuperación después de una jornada intensa necesita algo más de tiempo.
Y entonces aparecen nombres que llevan años asociados a la vitalidad masculina: maca y ginseng.
Ambas plantas cuentan con una larga tradición de uso y hoy pueden encontrarse en numerosos complementos alimenticios. Sin embargo, entre lo que se dice de ellas y lo que realmente ha demostrado la investigación hay diferencias importantes.
Si has llegado hasta aquí buscando información sobre maca y ginseng y sus beneficios para el hombre, merece la pena conocerlas sin exageraciones: qué son, por qué se utilizan, qué resultados parecen más interesantes y qué precauciones conviene tener especialmente después de los 50.

Maca y ginseng: parecidos por su fama, pero plantas muy diferentes
Aunque suelen aparecer juntas en productos relacionados con la vitalidad, la maca y el ginseng no son versiones distintas de una misma planta.
La maca (Lepidium meyenii) es una planta originaria de los Andes, tradicionalmente cultivada en zonas de gran altitud. La parte que suele utilizarse es su órgano subterráneo, que se consume como alimento y también se emplea en preparados y complementos. Buena parte de la investigación realizada en humanos se ha centrado en aspectos relacionados con el deseo y la función sexual.
El ginseng asiático (Panax ginseng), por su parte, es una raíz utilizada tradicionalmente en países de Asia. Sus componentes más estudiados son los llamados ginsenósidos. En Europa, la Agencia Europea de Medicamentos recoge el uso tradicional de preparados de raíz de Panax ginseng para síntomas de astenia como cansancio y debilidad.
Por tanto, aunque ambos se comercialicen a menudo bajo conceptos como energía o vitalidad, no tienen la misma composición ni se han estudiado exactamente para los mismos fines.

¿Qué beneficios de la maca para el hombre cuentan con más interés?
La maca ha adquirido fama como alimento relacionado con la vitalidad, el rendimiento físico, la fertilidad y, muy especialmente, la sexualidad masculina.
La realidad científica es bastante más matizada.
Maca y deseo sexual.
Uno de los campos que más se ha investigado es el deseo sexual.
Un pequeño ensayo aleatorizado realizado en hombres encontró una mejora en la percepción del deseo sexual tras varias semanas de consumo de maca. Un detalle interesante es que esa modificación no fue acompañada de cambios significativos en los niveles de testosterona.
Este dato ayuda a desmontar una creencia bastante extendida: no está justificado presentar la maca simplemente como una planta que “aumenta la testosterona”.
Además, una revisión sistemática de ensayos clínicos concluyó que existían algunos indicios de posibles efectos sobre la función sexual, pero consideró que el número de estudios, el tamaño de las muestras y la calidad de la evidencia eran insuficientes para obtener conclusiones firmes.
Dicho de una manera sencilla: hay resultados interesantes, pero todavía no una certeza que permita hacer promesas.
¿La maca da más energía?
Aquí conviene ser todavía más prudentes.
Existen estudios pequeños relacionados con rendimiento físico y sensación de bienestar, pero la evidencia clínica es mucho menos sólida de lo que a veces sugiere la publicidad de determinados suplementos. Una revisión de la literatura publicada en 2024 señala posibles áreas de interés, incluida la fatiga, pero también refleja que buena parte de la investigación clínica disponible se concentra en la esfera sexual.
Por eso resulta más apropiado considerar la maca como un complemento que sigue siendo objeto de investigación, y no como una fuente garantizada de energía.
¿Y qué puede aportar el ginseng?
El ginseng tiene probablemente una asociación todavía más directa con conceptos como vitalidad, resistencia o cansancio.
En este caso existe además una larga tradición europea de utilización de Panax ginseng en situaciones de fatiga y sensación de debilidad. La Agencia Europea de Medicamentos encuadra ese uso como uso tradicional, una distinción importante porque no equivale a afirmar que exista evidencia clínica concluyente de alta calidad.
Ginseng y sensación de cansancio.
La investigación moderna ofrece resultados relativamente prometedores, pero no completamente uniformes.
Una revisión y metaanálisis de ensayos aleatorizados publicada en 2023 encontró que el ginseng podría producir un pequeño efecto favorable sobre determinados tipos de fatiga. El propio NCCIH estadounidense señala que algunos trabajos apuntan a un beneficio modesto sobre la fatiga general, aunque no todos los estudios llegan a las mismas conclusiones.
Una revisión anterior, por ejemplo, consideraba que la evidencia disponible no era suficiente para respaldar de manera firme su utilización para reducir la fatiga o aumentar el rendimiento físico.
La forma más sensata de interpretar todo ello es esta: el ginseng resulta interesante en el ámbito de la fatiga, pero su efecto no puede darse por garantizado y probablemente sea modesto cuando aparece.
¿Es el ginseng un estimulante como el café?
No exactamente.
Aunque suele asociarse con “energía”, el ginseng no debe imaginarse como una taza de café vegetal que provoque automáticamente una subida rápida de energía.
Sus componentes y mecanismos estudiados son distintos, y los posibles efectos analizados en los ensayos clínicos suelen valorarse después de periodos de utilización, no como un estímulo inmediato comparable al de la cafeína.
Esta diferencia resulta especialmente útil a la hora de ajustar expectativas.
Maca y ginseng juntos: ¿tiene sentido combinarlos?
Que dos ingredientes tengan fama de favorecer la vitalidad no significa automáticamente que juntos produzcan un efecto mayor.
Este es uno de los errores más frecuentes al valorar los complementos alimenticios: sumar las propiedades atribuidas a cada ingrediente como si fueran matemáticas.
Los estudios realizados con maca por separado no demuestran necesariamente lo que ocurrirá al combinarla con ginseng, y viceversa.
Además, la composición de los productos puede variar mucho: especie utilizada, parte de la planta, método de extracción, concentración y dosis son factores relevantes.
Por eso merece la pena fijarse menos en reclamos como “fórmula energética” o “potencia masculina” y algo más en qué contiene realmente cada producto.
¿Maca y ginseng aumentan la testosterona?
Es una de las búsquedas más frecuentes relacionadas con estas plantas y también una de las que más cuidado exige.
En el caso de la maca, un ensayo controlado en hombres no encontró diferencias significativas en los niveles séricos de testosterona frente a placebo, a pesar de observarse cambios en el deseo sexual.
Por tanto, no debería presentarse la maca como un “potenciador natural de testosterona” basándose en la evidencia disponible.
Con el ginseng tampoco conviene utilizar ese tipo de afirmaciones generales.
La testosterona depende de numerosos factores y una sensación de cansancio, menor rendimiento o cambio en el deseo sexual no permite deducir por sí sola que exista un problema hormonal.
En un hombre de más de 50 años que perciba cambios persistentes o llamativos, resulta mucho más razonable comentarlo con un profesional sanitario que intentar corregirlos a ciegas mediante suplementos.
A partir de los 50, la energía depende de mucho más que de un suplemento

Este punto es quizá el más importante de todo el artículo.
Cuando aparece cansancio, muchas veces buscamos un ingrediente capaz de devolver la energía que teníamos años atrás. Sin embargo, la vitalidad diaria depende de un conjunto bastante más amplio de factores.
Dormir adecuadamente, mantenerse físicamente activo, conservar la fuerza muscular, comer de forma equilibrada, evitar el exceso de alcohol, mantener relaciones sociales y disponer de momentos reales de descanso forman parte de una base que ningún complemento sustituye.
Y con el paso de los años, el entrenamiento de fuerza adquiere especial interés para preservar la capacidad funcional y desenvolverse con autonomía en el día a día.
Subir escaleras, levantarse con facilidad, caminar a buen ritmo, cargar la compra o disfrutar de una excursión dependen en buena medida de mantener el cuerpo activo.
Ahí aparece una idea más útil que perseguir una supuesta juventud eterna: cuidar la energía que necesitamos para seguir haciendo las cosas que nos gustan.
Antes de comprar maca o ginseng, conviene mirar la etiqueta
Dos botes que ponen “ginseng” en la parte delantera pueden contener preparaciones bastante diferentes.
Antes de elegir un complemento, merece la pena comprobar:
- el nombre completo de la planta;
- la parte utilizada;
- la cantidad incluida por dosis diaria;
- si se trata de polvo o de un extracto;
- qué otros ingredientes acompañan a la fórmula;
- las recomendaciones de uso del fabricante;
- y las advertencias incluidas en el etiquetado.
En el caso del ginseng es especialmente relevante comprobar la especie. “Ginseng” es un nombre que se utiliza para diferentes plantas y no todas corresponden a Panax ginseng.
Una etiqueta clara suele ser bastante más útil que una larga colección de palabras como “potencia”, “vigor”, “masculinidad” o “rendimiento”.
Precauciones importantes con el ginseng después de los 50
Natural no significa automáticamente inocuo.
El NCCIH advierte de que el ginseng asiático puede interaccionar con determinados medicamentos y recomienda que las personas que toman medicación consulten con un profesional sanitario antes de utilizarlo. El insomnio figura además entre los efectos adversos descritos con mayor frecuencia.
Este punto cobra especial importancia después de los 50, cuando es más habitual tomar medicación de manera regular.
Por eso, si se utilizan anticoagulantes, medicamentos para controlar la glucosa u otros tratamientos habituales, conviene consultar previamente con el médico o farmacéutico en lugar de asumir que un preparado vegetal puede añadirse sin más.
La misma prudencia resulta recomendable cuando se combinan varios complementos.
¿Y qué precauciones hay que tener con la maca?
La maca se consume también como alimento y los estudios clínicos disponibles han utilizado diferentes preparaciones, cantidades y duraciones.
Sin embargo, la información científica sobre suplementos de maca no permite asumir que cualquier producto, dosis o uso prolongado tenga exactamente el mismo perfil.
Esto es especialmente relevante cuando existen tratamientos médicos, se toman varios complementos simultáneamente o se pretende utilizarla para abordar un síntoma persistente.
En esas situaciones merece la pena consultar antes con un profesional sanitario y evitar la lógica de “si es natural, puedo tomarlo sin preguntar”.
Un hombre de 50 no necesita perseguir la energía de los 25
Quizá aquí esté el cambio de perspectiva más interesante.
Sentirse bien a los 50, 60 o 70 no consiste necesariamente en intentar reproducir exactamente el cuerpo o el ritmo que se tenía a los 25.
Consiste en conservar fuerza, movilidad, curiosidad, descanso, capacidad para disfrutar y suficientes reservas para hacer frente al día a día.
En ese contexto, determinados complementos pueden tener cabida como parte complementaria de una rutina de bienestar, siempre con expectativas razonables y sin desplazar hábitos mucho más importantes.
La maca y el ginseng son dos ingredientes naturales interesantes, pero ninguno sustituye el sueño, el movimiento, una alimentación adecuada o una revisión profesional cuando un cansancio persistente empieza a dar más guerra de la cuenta.
Preguntas frecuentes sobre maca y ginseng para hombres
¿Qué beneficios tiene la maca para el hombre?
La maca se ha estudiado especialmente por su posible relación con el deseo y la función sexual. Algunos ensayos han mostrado resultados positivos, pero las revisiones científicas consideran que la evidencia disponible sigue siendo limitada y que hacen falta investigaciones más sólidas.
¿Qué beneficios tiene el ginseng para el hombre?
No existen beneficios exclusivos para el hombre establecidos de forma general. Uno de los aspectos más estudiados del Panax ginseng es su posible relación con la fatiga. Algunos análisis encuentran un efecto favorable pequeño, mientras que otros consideran que la evidencia todavía no es concluyente.
¿Se pueden tomar maca y ginseng juntos?
Existen complementos que combinan ambos ingredientes, pero no debe darse por hecho que la combinación sea más eficaz que utilizarlos por separado. Además, si se toma medicación o existen circunstancias de salud particulares, conviene consultarlo previamente con un profesional sanitario, especialmente por las posibles interacciones del ginseng.
¿La maca aumenta la testosterona?
No puede afirmarse así. En un ensayo controlado realizado en hombres, la maca no produjo diferencias significativas en los niveles de testosterona frente a placebo.
¿Cuándo conviene preocuparse por la falta de energía?
Un día de cansancio después de dormir mal o de una semana intensa entra dentro de situaciones cotidianas muy diferentes de un agotamiento persistente que aparece sin una explicación clara. Cuando el cambio es prolongado, intenso o interfiere en la vida diaria, lo razonable es consultar a un profesional sanitario en lugar de limitarse a intentar compensarlo con suplementos.
Vitalidad después de los 50: mejor sumar hábitos que buscar milagros
La respuesta a qué beneficios tienen la maca y el ginseng para el hombre no cabe en una promesa sencilla.
La maca cuenta con resultados preliminares interesantes sobre determinados aspectos de la esfera sexual, aunque la evidencia sigue siendo limitada. El ginseng dispone de una tradición consolidada de uso frente al cansancio y existen estudios que apuntan a un posible efecto modesto sobre la fatiga, pero tampoco estamos ante una solución garantizada.
Lo más sensato es situarlos donde realmente corresponden: como opciones que pueden formar parte de una estrategia de bienestar, no como sustitutos de los pilares que sostienen la energía a largo plazo.
Porque después de los 50, tener vitalidad no significa correr como a los 20, sino disponer de cuerpo y ganas para seguir moviéndose, haciendo planes y disfrutando del día a día.
ar la juventud”.
Francisco Hernández Mir