El colágeno es una de las proteínas más abundantes del organismo y desempeña un papel fundamental en tejidos como la piel, los huesos, los cartílagos, los tendones y los ligamentos. Sin embargo, su producción natural disminuye con la edad, un proceso que en las mujeres suele acelerarse debido a los cambios hormonales propios de la menopausia.
Si alguna vez te has preguntado cómo influye la pérdida de colágeno en la mujer según la edad, comprender qué ocurre en cada etapa puede ayudarte a adoptar hábitos que favorezcan el bienestar y la movilidad durante más tiempo.
¿Qué es el colágeno y por qué es tan importante?
El colágeno actúa como una especie de «andamiaje» natural que aporta estructura y resistencia a numerosos tejidos del cuerpo.
Aunque el organismo lo produce de forma continua durante la juventud, esta capacidad va disminuyendo progresivamente con el paso de los años. Además, factores como el tabaco, una alimentación poco equilibrada, el exceso de exposición solar o el sedentarismo también pueden influir en este proceso.
Mantener unos hábitos saludables y asegurar un adecuado aporte de nutrientes relacionados con la formación de colágeno puede contribuir al bienestar general a medida que envejecemos.
Pérdida de colágeno en la mujer según la edad

La disminución del colágeno no ocurre de la misma manera en todas las etapas de la vida.
A partir de los 40 años.
Alrededor de los 40 años comienza a apreciarse un descenso gradual en la producción natural de colágeno.
En esta etapa muchas mujeres empiezan a notar cambios como:
- Menor elasticidad de la piel.
- Mayor sensación de rigidez tras determinados esfuerzos.
- Recuperación más lenta después de la actividad física.
- Primeros cambios relacionados con la movilidad.
Aunque estos cambios forman parte del envejecimiento natural, mantener una rutina activa puede marcar una diferencia importante.
A partir de los 50 años: el impacto de la menopausia.
La llegada de la menopausia supone un cambio significativo debido a la disminución de los niveles de estrógenos.
Estos cambios hormonales se asocian con una aceleración de la pérdida natural de colágeno, lo que puede repercutir tanto en la piel como en otros tejidos del organismo.
Por este motivo, durante esta etapa cobra especial importancia cuidar aspectos como:
- La alimentación.
- La práctica regular de ejercicio.
- El descanso.
- La salud ósea y articular.
Muchas mujeres también valoran incorporar complementos alimenticios que incluyan ingredientes relacionados con la formación normal del colágeno.
A partir de los 60 años.
A partir de los 60 años la producción natural de colágeno continúa disminuyendo.
En esta etapa resulta especialmente recomendable mantener un estilo de vida activo mediante ejercicios adaptados, cuidar la alimentación y evitar largos periodos de inactividad.
El objetivo no es frenar el envejecimiento, sino favorecer la autonomía, la movilidad y la calidad de vida durante más tiempo.
¿Se puede favorecer la formación de colágeno?

Aunque la pérdida de colágeno forma parte del proceso natural de envejecimiento, existen hábitos que pueden ayudar a mantener los tejidos en buenas condiciones.
Alimentación equilibrada.
Consumir alimentos ricos en proteínas de calidad, frutas y verduras favorece el aporte de nutrientes implicados en la formación normal del colágeno.
Vitamina C.
La vitamina C desempeña un papel especialmente importante, ya que contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los cartílagos, los huesos, la piel y los vasos sanguíneos.
Por ello, conviene incluir alimentos ricos en esta vitamina o, cuando resulte adecuado, optar por complementos alimenticios que la incorporen.
Ejercicio físico.
La actividad física adaptada ayuda a mantener músculos, huesos y articulaciones en movimiento, además de favorecer el bienestar general.
Evitar hábitos perjudiciales.
No fumar, proteger la piel del sol y mantener un peso saludable también contribuyen al cuidado de los tejidos con el paso del tiempo.
Complementos alimenticios como apoyo a la rutina diaria

Además de mantener unos hábitos saludables, algunas mujeres deciden incorporar complementos alimenticios como parte de su rutina de bienestar.
Un ejemplo es Helix Complex, una fórmula que combina NUTRELIX® (extracto de proteína de caracol), ácido hialurónico, cúrcuma, boswellia, glucosamina, colageno tipo II y vitamina C. Gracias a esta última, contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los cartílagos y los huesos, integrándose de forma natural en un estilo de vida orientado al bienestar y la movilidad.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad empieza a perderse colágeno?
La producción natural de colágeno comienza a disminuir de forma progresiva a partir de los 25-30 años, aunque en muchas mujeres los cambios se hacen más evidentes a partir de los 40 y se aceleran durante la menopausia.
¿La menopausia influye en la pérdida de colágeno?
Sí. La disminución de los niveles de estrógenos propia de la menopausia se asocia con una reducción más rápida de la producción natural de colágeno.
¿Se puede recuperar el colágeno perdido?
La pérdida de colágeno forma parte del envejecimiento natural. Sin embargo, mantener hábitos saludables y asegurar un adecuado aporte de nutrientes relacionados con su formación puede contribuir al bienestar de los tejidos.
¿Qué nutrientes intervienen en la formación del colágeno?
Entre ellos destaca la vitamina C, que contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los cartílagos, los huesos, la piel y los vasos sanguíneos.
Cuidar el colágeno es cuidar el bienestar a largo plazo
La pérdida de colágeno en la mujer según la edad es un proceso natural que acompaña al envejecimiento y que se hace especialmente evidente durante la menopausia. Aunque no puede evitarse por completo, adoptar hábitos saludables desde los 40 años puede ayudar a mantener la movilidad, la vitalidad y el bienestar durante las décadas siguientes.
Pequeñas acciones diarias, como una alimentación equilibrada, mantenerse activa y elegir complementos alimenticios adecuados cuando sea necesario, pueden formar parte de una estrategia global para seguir disfrutando de una vida activa con el paso de los años.
Francisco Hernández Mir.